Era ya noche cerrada y la Navidad se escapaba de los escaparates de El Corte Inglés para invadir las calles de Madrid. Es lunes 20 de diciembre de 2004 y Laura Pausini ocupa el primer puesto de los 40 Principales con su tema “Escucha atento”, cuando un breve post de 11 líneas nos abría la puerta al mundo de Popy.

”A ver, por donde podríamos empezar… Bueno, me llamo Popy Blasco. Así tal cual. Sería todo tan largo de explicar…”

Y tanto que quedaba por explicar. En los últimos diez años nos hemos colado de la mano de Popy en todos los saraos, exposiciones y presentaciones de libros, todos los desfiles y eventosidades de ese universo que vino a llamarse La España que Interesa.

Entre referencias literarias y menús fast food, alta cultura y Telecinco, Popy ha desgranado implacablemente lo más suculento de la fauna madrileña a través de un selectivo name-dropping donde importan tanto los que se incluyen como los que se quedan fuera: cineastas, promotores de la noche, talentosos emergentes y consolidados, efímeras it-girls que parecieron eternas durante su reinado capitalino, artistas de net-art…

Go Generation, Generacion Post Windsor, LEQI o LEQNI, socialismo caviar… cambian los nombres, las fiestas y las caras, pero permanece la actitud, el imprescindible retrato de ese cosmos cuyo espejo es el fondo negro del Blog de Popy B y que se extiende hacia sus clases en el IED, su espacio en la radio online bajo el nombre de Radioshock, su cortometraje “Mar y Montaña” y la reciente publicación del libro “Yo fui teen en los noventa”, marcando el paso del inminente revival que nos hará olvidar los ochenta y sus movidas para centrarnos en los pechos de Pamela Anderson y el peinado de Nick Carter.

Precisamente le abordamos cuando acaba de debutar como Dj invocando a la inefable Winona Ryder para que nos cuente más de sí mismo. Y qué mejor manera que seducirle con el mismo cuestionario que Leonardo DiCaprio y Kate Winslet respondieran a Superpop tras el estreno de Titanic.

Popy, finalmente SuperPopy, the boy we love to hate, nos responde.

cyangif

Gracias a un golpe de suerte Jack se embarca en el Titanic. Gracias a un golpe de suerte conoce a Rose… ¿Crees en la suerte?

Creo en la suerte, en la mala, en la buena y en la regular. También creo en el trabajo, aunque reconozco que soy muy vago, y en el talento, eso que nadie te enseña, que se tiene o no se tiene, pero la suerte es determinante y siempre puede estar a la vuelta de la esquina… Estamos en manos del azar y de la casualidad.

Rose viaja a Estados Unidos para casarse con un hombre al que, en realidad, no ama. ¿Aceptaríais una relación de este tipo?

Sí, lo aceptaría, pero solo a cambio de cantidades ingentes de dinero, de dinero a espuertas. Y cuando ya tuviese unos ahorritos me iría con la persona que amo, a todo tren.

¿Es bueno amar por compasión?

No. Amar por compasión es algo verdaderamente lamentable.

¿Qué habrías hecho en el lugar de Rose?

Yo, en el lugar de Rose, hubiese hecho de mi capa un sayo.

¿Habéis tenido alguna vez un flechazo?

Sí. De hecho llevo ya ocho años al lado de un flechazo… Todo desaparece alrededor. Es algo verdaderamente increíble. Magia. ¿Los tigres tendrán flechazos, las jirafas…? Qué animal tan extraño el ser humano…

Cuando Jack conoce a Rose ya está comprometida. ¿Os habéis quedado colgados de una persona que ya estuviera ocupada?

Eso es algo que solo me ocurría en la adolescencia, aquello de querer lo que no puedes conseguir. El reto.

¿Qué pensáis de la infidelidad? ¿Se puede perdonar?

Todo en esta vida se puede perdonar. Todo. Otra cosa es que compense o no el perdón. 

¿Vale la pena luchar por un amor imposible?

El amor es una de las pocas cosas por las que vale verdaderamente la pena luchar en esta vida. 

¿A quién le robarías el corazón?

Yo suelo robarle el corazón a gente con una gran sensibilidad y una gran inteligencia. A gente que hila fino.

A Jack le acusan de robo y Rose se siente engañada por la persona a la que mas quiere. ¿Os han roto el corazón alguna vez?

Alguna vez sentí ese crack en el corazón, pero tengo un corazón fuerte, que se regenera rápido.

¿Y como lo superaste, Kate?

Lo superé queriéndome mucho a mi mismo. Esa es la única manera de juntar los pedazos. La autoestima es el mejor Súper Glue.

Rose puede escapar del barco a bordo de un bote salvavidas pero decide quedarse junto a el. ¿Lo darías todo por amor?

Cuando uno está enamorado de verdad deja de tener miedo. El miedo físico y psíquico deja de existir. Uno es capaz de todo cuando está enamorado.

¿Qué habría pasado si no se hubiera hundido el Titanic?

Que Celine Dion no hubiese compuesto esa canción que suena siempre en televisión cuando dos personajes reales o ficticios se enamoran… De no haberse hundido el Titanic, al subir en barcos no pondríamos los brazos en cruz en la proa… Y Aitana Sánchez Gijón no hubiese protagonizado “La camarera del Titanic”.

cyan

Los dos arriesgan la vida para permanecer juntos. ¿Se puede morir por amor?

Uno va a morir de todo modos, así que mejor irse por la puerta grande del amor.

¿Amar es sufrir?

En absoluto. Son las inseguridades las que te hacen sufrir. Amar es un goce, uno es feliz amando. El sufrimiento es algo que siempre llega, tarde o temprano, por eso no hay que meterle prisa. Hay que ser feliz a toda costa. Estamos muy poco tiempo vivos en el mundo como para perder el tiempo regodeándonos en el sufrimiento.

Aunque ya han pasado muchos años, Rose sigue sintiendo lo mismo por Jack. ¿El amor puede durar eternamente?

El amor puede durar la vida entera y varias vidas después en varias reencarnaciones. Acuérdate de Drácula.

¿El amor mueve el mundo?

No, lamentablemente. El mundo se mueve a base de deseo de posesión, de codicia e incluso de odio. Pero yo me he construido un mundo propio. Es lo único que podemos hacer. 

¿Con qué se alimenta el amor? 

Con misterio.

Siempre decís que ha habido muy buen rollo entre vosotros durante el rodaje. ¿Los amigos pueden ser amantes?

Eso es un cortocircuito que electrocuta.

¿Y los amantes amigos? 

Eso sí, mira tú por dónde.

 

Más información sobre Yo fui teen en los noventa aquí