Constantemente aparecen colecciones, eventos, publicidad y/o presentaciones de moda donde se recurre al arte, no es nada nuevo. Sin embargo, queremos destacar la impresionante mezcla de Maya Hansen con Sergio Ojeda, porque lo bueno no puede quedar en el olvido.

Referencias sado, rol de amo y esclavo, mucha simetría, una música magníficamente elegida y una calidad brillante. Además, si ya de por sí el video es maravilloso, encima han contando con la colaboración en complementos de Assaad Awad, ahí es nada.

Pero como decíamos, la relación entre el arte y la moda no es nada nuevo: el surrealismo de Elsa Schiaparelli, las performances de Hussein Chalayan, el inclasificable Gareth Pugh o el omnipresente Alexander McQueen. “La moda no es un arte, pero para dedicarse a ella hay que ser un artista”, dijo Yves Saint Laurent. Y cierto es, un claro ejemplo son los citados anteriormente. Pero dejemos claro que la moda no es arte y que no es lo mismo crear arte que inspirarse en el arte. El propio Yves fue un excelente visionario y un analista sociocultural impresionante, pero no un artista.

La moda es un proceso creativo, por supuesto, que ha sabido vincularse con el arte para elevarse. Y funciona (véase Fundazione Prada o el diseño de los hermanos Campana para Lacoste). Pero tiene un fin excesivamente comercial y parte de unas proporciones físicas basadas en el cuerpo humano que limitan a la creatividad. Por supuesto que hay excepciones. Y, por favor, no relacionemos con Damien Hirst o con Jeff Koons, eso es otra cosa.

Ya admirábamos la obra de Sergio Ojeda, pero nos ha sorprendido con esta incursión en el mundo de la moda, donde ha sabido llevársela a su terreno con total soltura. Agitador, cínico y sarcástico. Capaz de proyectar en el espectador la necesidad de gritar y patalear. Deconstrucción, descontextualización y desplazamiento. Teatro de la crueldad y la perversión focalizada en el análisis-reflexión sobre las relaciones entre poder y sujeto. Definitivamente, Sergio no es válido para almas cándidas. Por eso y por muchas cosas más, es más que recomendable.