Granadas de mano en frascos de perfume, eses recubiertas de cristales de Swarovski o una jeringuilla gigante llena de corazones que bien valdría para inyectar silicona. Ironía en estado puro de Mauro Perucchetti, artista italiano que actualmente expone en Halcyon Gallery (Londres).

Mauro presenta la violencia entendida como humor; una fuerte crítica política y social atrapada en el cuerpo de la escultura. La guerra, la apariencia, el poder, las drogas… expresado mediante un lenguaje de lujo extremo, es decir, una nueva crítica: al consumismo. Resulta cómico que lo critique cuando en la puerta de la galería encontramos coches aparcados de aspecto impoluto de escuderías como Jaguar, Audi, Hummer, Ferrari o Mercedes. Y más humor tiene cuando te enteras del precio de una de sus obras. ¿Casualidad? Esperemos que no.

Se encuentra a medio camino entre Damien Hirst y Jeff Koons y con algún leve rasgo de Takashi Murakami, todo remezclado y agitado con mucha influencia del Pop Art, del Minimal Art y unas gotitas de Arte Povera. Clonaciones poperas y provocativas que te invita a la carcajada y a alguna que otra reflexión. Totalmente recomendada si estás por Londres, eso sí, si piensas ir, vete vestido de etiqueta porque te miran de arriba abajo (propia experiencia). ¿Otra casualidad? Esta vez sí, es de imaginar que va intrínseco en la elección de la galería.

Mauro Perucchetti en Halcyon Gallery
24, Bruton St. – Londres.
Hasta el 8 de enero de 2011.
Entrada gratuita.