Ante una propuesta expositiva se puede optar por muchas opciones, también por hablar del propio espacio, del lugar, del contenedor, de su historia, de su memoria. Hablar de sus habitantes. Este es el punto de encuentro del que partieron los proyectos que han transformado diversos espacios culturales recientemente.

Habitantes que son pájaros

Con los ojos abiertos, con los ojos en su fauna, en sus aves, esa es la mirada que vertebró el pasado año la instalación de Petra Blaisse en La Casa Encendida, With eyes wide open.

¿Cómo se hacen presentes esas especies? A través de la intervención en los toldos, como instantes de vuelo de las aves, símil de espejos que reflejan el cielo de Madrid; con el recorrido pautado por una alfombra que gira y envuelve del suelo al techo, que enfoca y pone en valor el edificio, su escalera, sus quiebros; con las cortinas que sugieren sombras, habitantes cercanos, paralelos.

Un proyecto del estudio Inside Outside de Petra Blaisse comisariado por Ariadna Cantis.


Habitar el patio

Un patio como un punto de encuentro, que dialoga con su historia, que la dibuja como pavimento trazando nuevos límites, imaginados, reales. Un patio como espacio para la reflexión, para detenerse bajo la sombra de los árboles que un día lo habitaron, que le dieron la escala y su dimensión. Un patio para la conversación, la de la cotidianidad de un patio de vecinos, la de las experiencias, la del cotilleo.

Pero ¿cómo #HabitarelPatio? ¿Quién es el habitante de ese espacio? Lo son los habitantes reales, los que usan el espacio convirtiéndolo en un punto de encuentro que no limita su uso, que no lo condiciona. Lo son los habitantes virtuales, los que lo viven desde la palabra, desde los mensajes que se proyectan y son eco de las personas, de su expresión.

Son habitantes por la comunicación, entendida como un flujo de ida y vuelta entre personas que comparten vivencias en un espacio concreto, pero se ubican dispersas. Esos son los habitantes, los del patio de vecinos @laRADIOPATIO.

Habitar el Patio | proyecto EXP es una intervención de David Azpurgua, Rafael Lafuente, Raquel Gil, Mercedes González de Garay y Laura y Javier Peña Ibáñez que estos días transforma en Logroño el Patio de La Gota de Leche donde el día 5 de enero se celebra La Matiné del festival Actual.


Habitar para reflexionar

El espacio expositivo más grande de Madrid, la nave 16 de Matadero, tiene nuevos habitantes, son 34 equipos que la transforman con proyectos vivos, proyectos que construyen su vacio, que posicionan miradas, que hacen reflexionar, que unen latitudes y las mezclan como un gran agitador, como un condensador de actividad.

Se mueven en los límites, los de la creación y la reflexión, esa franja en la que tienen espacio manifestaciones, corralas y alientos vitales, los de una sociedad cambiante que es la protagonista de este espacio.

Conjugar arquitectura y construcción, video-proyección e instalación, espacios de trabajo, de opinión, de discusión, de descanso, en uno de los más montajes más grandes y complejos que recientemente se han realizado en Madrid, eso es El Ranchito, un espacio donde sus habitantes hablan de otros habitantes.

El Ranchito ocupa la Nave 16 de Matadero Madrid hasta el 29 de abril.