Parece imposible, pero no lo es. Se trata de un bar de carretera en los alrededores de Zaragoza, del grupo de arquitectos Langarita-Navarro, perfectamente situado; se encuentra en el cruce entre las rutas Madrid-Barcelona y Valencia-Bilbao.
El proyecto era complejo en sí por el público tan diverso que tenía que acoger: desde camioneros hasta estudiantes, pasando por comidas de empresa y otros eventos. Todo un reto. Optaron por distintos elementos de geomtería irregular que agruparon bajo la misma cubierta, dando como resultado un espacio polivalente y flexible en el que gracias al mobiliario y a la iluminación se pueden crear distintos ambientes.
La complejidad del interior se suma a la complicación del exterior. El edificio se cierra a la carretera con una fachada ciega y un cartel con gracia, y se abre hacia una explanada de grava y árboles para deleite de los comensales.
La buena combinación de materiales es el complemento perfecto para este complejo. Jugando con una doble piel en el exterior vemos zonas opacas a base de lamas de madera, zonas traslúcidas gracias al policarbonato y zonas de total transparencia en las que se juega con el vidrio y el vacío. Estos materiales también penetran hacia el interior del edificio, continuando con ese juego de espacios y texturas y con el toque chic-oriental de las lámparas de papel.
Objetivo conseguido. Ahora solo queda esperar la conversión al buen gusto del resto de bares de carretera.










Sección

Alzado Principal





Bar de carretera al que aterrizaría yo con mi juke! que guapo está el bar… os digo lo del juke porque están haciendo un concurso y lo mismo os gusta que es por internete! bueno aquí os lo dejo
Ahí tenéis un esquema general del conjunto y una planta para entender mejor el proyecto.
Por que no poneis plantas y secciones? estaría mejor para comprender el proyecto y poder opinar!