Corría el primer año de la posguerra cuando el pintor Salvador Dalí se puso a las órdenes de Walt Disney para diseñar un cortometraje animado. Se bautizó como ‘Destino’, en honor a la canción homónima de Armando Domínguez que baña el filme. El proyecto, del que solo se grabaron 20 segundos, quedó enterrado en los archivos de Disney por falta de presupuesto hasta que en 2003, el sobrino del congelado Walt, Roy.E Disney, y el productor Baker Bloodworth dieron vida a los dibujos del pintor surrealista con un taller manual de animación y sin abusar de la tecnología de nuestros días.
Seis años después de su estreno resucitamos el corto de seis minutos para quienes lo conocían y lo damos a conocer a los que no, por la delicia artística que supone ver trabajar dos mentes genuinas en un repaso a las subconscientes obras del pintor catalán. Ya escribió Dalí en el 37 a su amigo y colega surrealista Andre Breton: “he llegado a Hollywood y estoy en contacto con tres grandes surrealistas americanos, los hermanos Marx, Cecil B. Demille y Walt Disney“.





Es sensacional! Era cierto eso del surrealismo…
dios!!
qué grande…
ahora reafirmo y admito que es mi pintor favorito ever ever
no conocía este corto
genial, OBRA MAESTRA!