Situaciones antagónicas, cielo para unos e infierno para otros.
Más de uno sigue con la boca abierta y salivando ante el menú festivalero que se avecina. Estamos a principios de febrero, faltan tres meses para ese kickoff y no es fruto de la casualidad que escuche conversaciones día tras día de si “compramos ya el abono para el SOS 4.8″, “la que vamos a liar cuando salga Strokes”, “a qué festival voy porque no tengo dinero para todos” o “seguro que me quedo sin ver a alguien en el Primavera”.
Pasada la llamada guerra de festivales de 2008, aquella burbuja tal que ‘la inmobiliaria’ que explotó dando una mayor estabilidad a 2009, con 2010 cada festival en su sitio encajado en el estante, 2011 se puede ver como 1- El espíritu de Sauron ha vuelto para contaminar de nuevo las almas de los hombres y estamos ante una nueva guerra por el festival-medio; o 2- Cada festival tiene su mercado, con excepciones, y las promotoras nacionales han hecho los deberes con los años para traer lo mejor del panorama musical mundial hasta tal punto que podríamos decir que la saturación con la que vamos a ser cebados este verano nos puede provocar obesidad y “malacostumbrismo”; el caso, como siempre y como español, es quejarnos.
Recapitulamos, y los voy a poner todos. SOS 4.8: Editors, Patti Smith, Tiga, The Kooks, MGMT, Vetusta Morla, White Lies, Two Door Cinema Club, Yann Tiersen, Triángulo de Amor Bizarro, Suede, Lori Meyers, Standstill, etc. Primavera Sound: Pulp, Belle & Sebastian, The National, PJ Harvey, The Flaming Lips, Sufjan Stevens, Of Montreal, Mogwai, Low, Interpol, Caribou, Fleet Foxes, El Guincho e infinitos etcéteras. FIB: The Strokes, Portishead, Arcade Fire, Primal Scream, Arctic Monkeys, y muchos más (como dicen ellos). Low Cost: Steve Aoki, Mando Diao, Sidonie, Sexy Sadie, Cut Copy, Crystal Castles, etc. BBK Live: Kasabian, Kaiser Chiefs, Russian Red, Coldplay, Jack Johnson, Chemical Brothers, etc. Y me dejo en el tintero, porque estoy atragantándome, festivales como Faraday, Arenal Sound, Contempopranea, Sonorama, Pulpop, Jamonpop y la lista es interminable.
El párrafo de arriba no es apto para lectores con problemas de corazón. Sí, es una burrada, pero si lo tienes consúmelo. Nada es definitivo porque cuando parece que los carteles ya han engordado tamaño pre-adolescente de Wisconsin, llega la abuela y vuelve a parir: en los últimos días SOS 4.8 ha confirmado a The Kooks, Tiga y Patti Smith, y Primavera Sound a PJ Havey, Sufjan Stevens e Interpol.
No hay precedentes para señalar el calibre de este oferta para los festivaleros en nuestro país. Los españoles estamos mejor formados musicalmente, nos acoplamos con mayor facilidad, al menos al nivel de la Europa desarrollada (sí es que en Europa somos desarrollados), a todas estas tendencias indies de facturación americana y británica aunque dudo que ello nos haga más cultos sino del mundo de hoy. Se acabó el cliché extranjero de la boina, los toros y la tortilla de patata, ahora ya ingerimos indie en toneladas y somos yonquis de Urban Outfitters y American Apparel. España es un punto de mira del universo tendencioso musical y nosotros os recibimos con alegría.
Las nuevas generaciones (los jóvenes en general, no las del PP) somos parte del mundo que hay ahí fuera, conociendo el mundo de la promoción en España se que sé han hecho esfuerzos tremendos para traer bandas de todo tipo y color, se ha trabajado duro, pero ¡cuidado!, no solo se han enamorado de nuestra personalidad, el problema es que somos muy guapos: no es lo mismo que le digan a Stuart Murdoch que va a cantar con el mar detrás a 20 grados que con el cielo nublado de Roskilde (Dinamarca) con jersey, o que Steve Aoki sepa que va a tener a una audiencia descerebrada en su sesión, o que Julian Casablancas y los Strokes estén a su rollo en alguna de las playas de Benicassim. La atracción que desprendemos es obvia, el buen tiempo; poner una bandera en la localización de cada festival este verano a lo largo de la costa mediterránea supone tapar el mapa del litoral con banderitas. Pueblo que pases pueblo que hay festival, antes era el circo o un cine de verano, las cosas cambian.
No hace falta llamar al doctor Beltrán para corroborar la buena salud de los festivales pero las discográficas siguen agonizando en una larga y lenta enfermedad. Se trata de un antagonismo fascinante. Emi Music acaba de ser absorbido por su mayor prestamista, el banco estadounidense Citigroup, ante la avalancha de deudas que tenía, en torno a los $5.400 millones. El banco ahora ha reducido un 65% la deuda de la casa discográfica pero ello no deja de crear incertidumbre en lo que ocurrirá en su división española, EMI Music Spain, a la que llegarán las consecuencias como a todas las sedes ya que se trata de una operación financiera de gran calibre y todavía existe deuda en la compañía. De entrada se podrán ver afectados en lo principal, el extenso catálogo de artistas: 30 Seconds to Mars, Coldplay, Gorillaz, The Chemical Brothers, etc. De entrada, se rumorea que Amaral ya se quiere desmarcar de la compañía. Mientras, otra de las ‘cuatro grandes’, Sony Music, ha anunciado recientemente caídas de dobles dígitos (en concreto el 10%) en sus ingresos durante el curso 2010; y ya es otro año más que sigue despedazándose la casa Sony.
Pero la peor noticia no está en estas casas foráneas con sus divisiones, sino en el cierre de una de toda la vida, nacional y que ayudó a impulsar nuestra música, Nuevos Medios. La muerte de su creador Mario Pacheco hace un par de meses ha sido el detonante final para la clausura de una discográfica con mucha historia y que, actualmente, nos daba un intenso catálogo a través de sus extensos lazos con los sellos indies por excelencia de Estados Unidos y Gran Bretaña. Una pena.
Los festivales tirán la casa por la ventana y a las discográficas se les cae la casa.







….y el Vinalopop Festival en Elche entra fuerte este año, inaugurando el 9 de Abril el año festivalero,…saludos
En Málaga este año, además del Wild Weekend (Siniestro Total, Lagartija Nick, Miss Caffeina, Supersubmarina, Catpeople, etc), estrenamos el WauPop Festival con Pony Bravo, Christina Rosenvinge y Maika Makovski como cabeza de cartel. Viva los festivales