Autocrítica hacemos ante la falta de sonidos frescos nacionales por esta sección semanal saturada de brooklynitas, pero es el bombardeo diario. Complace escuchar de vez en cuando grupos maqueteros y en español, es el punto básico de la música, la esencia, pura naturaleza sonora, cada tema transmite la (buena) inocencia e ilusión de unos músicos por abrirse paso en el panorama nacional.
A nuestras manos ha llegado este proyecto madrileño de cinco piezas (dos chicas y tres chicos) cuyas raíces están en una maqueta bajo la mano de Brian Hunt, conocido por Half Foot Outside y Templeton. Similitudes con en estos últimos en temas suaves que acarician como A todo color, de la mejor tradición de baladas noventeras (y planetarias como en Radio), con letras siempre directas, para cambiar a mayor combinación instrumental en piezas como Supermercado o No Soy Espiritual, donde no por ello abandonan el tacto. Porque la palabra es esa, delicadeza, cada canción denota el rozar de los dedos detallista sobre la lírica y la instrumentación.




