
La próxima vez que te digan que vas hecho un cuadro no te lo tomes a mal; es posible que se refieran al proyecto que el estudio sueco Wilhelmson Arkitekter ha diseñado para las afueras de Helsinborg.
En esta propuesta sutilmente irónica los arquitectos transforman cada ventana en un marco dorado y barroco, distribuidos de manera desordenada por el cerramiento como si de una anticuada galería de arte se tratase, solo que aquí los cuadros son escenas vivas, los propios habitantes del inmueble.




