La artista francesa Louise Bourgeois ha muerto a sus 98 años en el Hospital Beth Israel de Nueva York.
Nacida en París el 25 de diciembre de 1911, ciudad en la que estudió arte, Bourgeois se mudó a los Estados Unidos en 1938 con su marido, Robert Goldwater, donde produjo la inmensa mayoría de su obra y donde en el último cuarto de siglo ha recibido su merecido reconocimiento. Su obra se caracteriza por una potencia emocional que explora los traumas de su niñez y su sexualidad.
En los primeros años de su carrera profesional se centró en los dibujos, pasando más tarde a la escultura con distintos materiales. Tras muchos años en un profundo anonimato, en 1982, cuando ella ya tenía 70 años, se convirtió en la primera mujer a la que el MoMA le hacía una retrospectiva. En ese momento empezó su ascenso, fuertemente incrementado con sus famosas arañas que comenzó a crear en los años 90, que han quedado como su seña de identidad y como imágenes en la retina de sitios como el MoMA de Nueva York, el Guggenheim de Bilbao o la Tate Modern de Londres
Entre los artistas será recordada, aparte de su obra, por su generosidad y su cercanía. Una vez al mes abría las puertas de su casa para recibir a personas a la espera de recomendaciones o una amena charla.
Bourgeois nos abandona rozando el siglo de vida para reunirse con grandes amigos suyos como Mark Rothko o John Cage.
D.E.P.









