Si vives fascinado por los fenómenos chonis, pokeros, bakalas y la estética de extrarradio en general, corre hacia La Casa Encendida donde ya puedes visitar la exposición “Quinquis de los 80; Cine, prensa y calle“, tras su paso por Barcelona, que ofrece una mirada sobre el fenómeno del cine de delincuencia juvenil en España, o Cine quinqui, que vivió su apogeo entre 1978 y 1985. Las transformaciones urbanísticas, sociales y económicas que azotaron el país en aquel periodo, se convirtieron en el territorio germinal de un determinado tipo de delincuente, cuya figura acabó mitificándose, alimentada por la prensa sensacionalista de la época y estetizada por el cine.

Además de la exposición (que muestra portadas de discos, fanzines, recortes de prensa, fragmentos de películas y televisión, fotografía, etc) La Casa Encendida organiza un ciclo de Cine quinqui en el que se podrá ver, entre otras películas Perros Callejeros, de Jose Antonio de la Loma; La Patria del Rata de Francisco Lara Polop, o Navajeros y Colegas, ambas de Eloy de la Iglesia. Los códigos de representación de la delincuencia juvenil acuñados en estas películas han pervivido hasta la actualidad: el estereotipo del quinqui, sometido a un proceso de estetización, continúa fascinando hoy en día.