
La iglesia de Saint Michael es una de las joyas del barroco de la ciudad de Lovaina, pero por las circunstancias que rodearon su construcción, muy dilatada a lo largo del tiempo, la cúpula que debía coronarla nunca llegó a realizarse… hasta ahora.
Los arquitectos Pieterjan Gijs y Arnout Van Vaerenbergh han diseñado esta restitución arty de la cúpula en negativo, utilizando largas cadenas cuya curva catenaria dibuja en el vacío la estructura que nunca pudo realizarse y que sorprende por su imponente presencia en la nave central.







