A poco más de un mes de su 67º cumpleaños, el magnate de la publicidad y galerista Charles Saatchi, ha anunciado que donará a Gran Bretaña toda su colección de arte, valorada en más de 37 millones de dólares. Dicha entrega se efectuará cuando se retire, fecha que de momento es una incógnita.
La galería, de unos 7.000m2, se ecuentra en el barrio londinense de Chelsea. El gobierno británico todavía no se ha pronunciado al respecto, aunque ha dejado que Charles no recibirá ningún beneficio fiscal por el inesperado regalo.
En caso de que todo salga según lo previsto por el galerista, la Galería Saatchi cambiará su nombre por el de Museo de Arte Contemporaneo de Londres. Su contenido, que incluirá más de 200 obras de populares artistas británicos como Grayson Perry, y los hermanos Jake y Dinos Chapman, pasará a ser propiedad del pueblo británico, administrado por su gobierno bajo las normas que lo han regido en todo momento. Se pretende que los fondos para su conservación se consiguieran de su restaurante, librería y alquiler de espacios para eventos, ya que sería gratis, como todos los museos en Londres.
La donación también incluye obras de arte que se podría vender para adquirir otras, para que el museo pueda seguir siendo un escaparate de las últimas. Este proceso continuaría la agitación del mercado artístico que Charles ha producido durante años.
El señor Saatchi comenzó a coleccionar y mostrar jóvenes artistas brotánicos- entre ellos, Chris Ofili, Marc Quinn, Rachel Whiteread, Jenny Saville y Tracey Emin- años antes de que se hicieran populares. De hecho se le considera el descubridor del famoso Damien Hirst. También es conocido por comprar y vender la obra de artistas jóvenes en grandes cantidades, haciendo que el precio de sus otras obras subiera rápidamente cuando compraba y cayera rápidamente cuando vendía.
Cofundador de Saatchi & Saatchi junto a su hermano Maurice (ahora Lord Saatchi), el empresario iraquí siempre ha declarado que su relación con el arte es de recreación y nunca de negocio. Pero Saatchi ha llegado más allá de su galería, ayudando a aumentar la conciencia pública de muchos de sus artistas. Una de sus exposiciones más conocidad, “Sensación: Young British Artists: de la Colección Saatchi” creó una gran polémica en el Museo de Brooklyn en 1999, provocando que el, por entonces, alcalde de Nueva York, Rudolph W. Giuliani la llamara “material enfermo” por una pintura de Ofili de la Virgen María que usaba heces de elefante.
Pero su interés por el arte emergente va más lejos, disponiendo una web, que recibe millones de visitas al año, en la que permite a los artistas publicar su trabajo y venderlo sin tener que pagar una cuota a una galería o a un distribuidor. Alrededor de 140.000 artistas han contribuido y disfrutado de este portal, que actúa a su vez como red social, permitiendo a los estudiantes de arte hablar, refexionar, conocerse y compartir trabajos.
Casado con la televisiva cocinera británica, Nigella Lawson, Charles Saatchi parece incansable en su tarea de difusión del arte británico, en este caso con una de las mayores donaciones de la historia.
A los interesados en la peculiar historia de Charles Saatchi les recomiendo su libro: “My name is Charles Saatchi and I am an Artholic”, realizado a partir de las pocas entrevistas que ha concedido.







