Desde hace casi un año se viene desarrollando en el DissenyHub de Barcelona la exposición ‘Laboratorio de fabricación’, que trata de documentar ciertos aspectos relevantes de las nuevas tecnologías de fabricación tridimensional, englobadas bajo el paradigma del paso de la atención al objeto (producción en serie indiferenciada), al método (posibilidad de personalización y customización dentro de la producción en masa), que poco a poco van repercutiendo más y más en la transformación de las lógicas productivas ortodoxas y por lo tanto en el actual modelo de sociedad.

A principios de Marzo se inauguraba la última de las exposiciones temporales que acogerá la muestra: Ecoredux 02, comisariada por Lydia Kallipoliti y Anna Pla-Catalá.

Esta exposición es especialmente interesante dada la importancia que los manidos términos ecológico, sostenible, o verde, tienen en el panorama actual en todas sus posibles vertientes (cultural, política, tecnológica, social…), y que desde hace tiempo son etiquetas (a modo de hashtags) indispensables en cualquier discurso de esos que se clasifican como políticamente correctos por parte de la crítica con menos variedad de vocabulario.

Mucho de lo que hoy en día se predica como ‘verde’ está basado en una concepción premoderna y romántica de la naturaleza, y sin embargo ésta, la naturaleza, no es sino el resultado de una sucesión interminable de catástrofes impensables, y es en este punto donde Ecoredux 02 plantea el paso del movimiento adaptativo al entorno (lo cual no puede ser sino temporal, ya que la naturaleza está en constante redefinición), a una nueva situación donde la naturaleza (natural y/o digital) y nuestros hábitos, se adaptarán recíprocamente de la mano de la tecnología y el diseño ecológicos.

Sala 1 / Historia de las ideas

La muestra se divide en tres partes:

  • Historia de las ideas: Una primera sala donde se documentan, a modo de archivo, toda una serie de iniciativas y proyectos, 100 en total, desarrollados por diferentes equipos underground de arquitectura y diseño en el período comprendido entre 1959 y 1975, agrupados bajo la preocupación ecológica y sostenible, reflejo del posicionamiento político de la época así como la confianza en las nuevas tecnologías como remedios terapéuticos para salvar el planeta. Las propuestas (cúpulas hechas con materiales de desecho, refugios de espuma, cápsulas autosuficientes, estructuras inflables…) se documentan con fichas explicativas y algunos documentos de video y audio de algunas de ellas.
  • Prototipos y manuales para un planeta moribundo: La actualización de los conceptos que guiaban las propuestas de la primera sala y su aplicación a problemas e hipótesis actuales mediante veinte proyectos contemporáneos. Las propuestas, a modo de manuales de diseño, fusionan estrategias ecológicas con técnicas de fabricación digital. Esta segunda sala acoge paneles informativos que contienen la idea original y su puesta al día, y maquetas de las nuevas aplicaciones.

Sala 2 / Prototipos y manuales para un planeta moribundo

  • The Envirobubble: Clean air pods redux: La puesta al día de la propuesta del colectivo AntFarm ‘Clean Air Pod’ (1972), un habitáculo neumático que filtraba la polución exterior para que los visitantes respiraran aire limpio. El Envirobubble extiende la preocupación al aire interior en edificios cerrados, en los que altos niveles de condensación disminuyen la calidad del aire: cuatro tipos de máquinas limpiadoras hacen visible la  purificación del aire según cuatro agentes contaminantes: polvo, humedad, gas y CO2.

Sala 3 / Clean Air Pods Redux

Durante la década de los 60, una serie de publicaciones especializadas (y otras que no) en arquitectura, empezaron a desarrollar artículos, editoriales y secciones con la preocupación ecológica como nexo común, retratando el planeta como un sistema destinado a morir. En este ámbito es donde nacen las propuestas de la ‘Historia de las ideas’. La mayoría de los equipos responsables de estos proyectos estaban igualmente influidos por el hippysmo, la contracultura y un cierto aspecto nómada en sus vidas, y todo esto lo podemos comprobar en la distancia que se advierte entre estas iniciativas y la ortodoxia arquitectónica de aquel momento. La herencia construida de estos equipos es bastante escasa, y la documentación de los mismos tampoco es abundante, aún así, revisiones como la propuesta por Lydia Kallipoliti en EcoRedux 02 ponen en evidencia que las ideas y nuevas tendencias, especialmente la actual moda sostenible (pero esto es aplicable tanto en arquitectura como en cualquier otra corriente creativa), no nacen de la nada, sino que se apoyan continuamente en experiencias anteriores para a partir de ellas crear nuevas y actualizadas propuestas.

Felt Vacuum Wall

Parafraseando a Ethel Baraona en una reciente entrevista a las comisarias de la exposición, durante este último año hemos vivido una serie de eventos, publicaciones y exposiciones que ponen de manifiesto un marcado carácter revisionista actual. Pero esto, lejos de indicar un agotamiento de ideas nuevas, no es sino el camino más lógico para desarrollar cualquier iniciativa: volver la espalda a todo lo que se ha hecho antes e intentar hacer de genio que crea a partir de la nada no es más que un cuento trasnochado y romántico.

Y así, en el paso de la sala 1 a la sala 2 se pone de manifiesto el avance del pensamiento ecológico, desde un énfasis en el objeto sostenible solucionador (paneles solares, celdas fotovoltaicas…) que equipa unidades habitables aisladas, a los actuales paradigmas de sistemas más complejos que desarrollan intercambios de ida y vuelta con el medio: el paso de la estética al código, del axioma (fijo y apriorístico), al parámetro (en continua evolución).

Es importante destacar el uso desenfadado de la tecnología en los proyectos de la sección ‘Prototipos y manuales para un planeta moribundo’, que ya no es más ese objeto-aparato amenazador y desconocido que a modo de Alien puede volverse en nuestra contra y tomar el mando, ni tampoco el fin último como lo fue (y lo sigue siendo) en la arquitectura high-tech, sino simplemente un medio, un aliado eficaz puesto al servicio de iniciativas ecológicas cuyo punto en común no es precisamente el color verde.

Quizá mediante concepciones de la ecología como la propuesta desde Ecoredux02 se pueda conseguir, manipulando ciertas citas de Françoise Roche, que nuestros deseos afecten al proceso de construcción de la ciudad (el entorno) desde paradigmas ecológicos actualizados que dejen definitivamente atrás la bucolización sostenible.

The Cow Project