El Museo de Israel en Jerusalén acaba de completar su ampliación tras tres años de obras, llevadas a cabo por el estudio neoyorquino James Carpenter Design Associates. Y que mejor colofón para dicha extensión que una de piezas de Anish Kapoor.
El artista indio afincado en Londres ha dispuesto un objeto con forma de reloj de arena en acero pulido. Con una altura de 5 metros y un diámetro idéntico, su forma curva refleja el suelo y el cielo, pero en sentido inverso. La planta redonda de la pieza nos permite tener una visión completa del paisaje distorsionado. El intercambio de suelo y cielo representa la necesidad de una mejora en la zona, centrándose en el campo espiritual y olvidando el terrenal. Solamente nos quedamos con la duda de saber lo que habrá pensado Anish Kapoor cuando haya visto que han rodeado su instalación con una cinta de terciopelo.






