La primera impresión se ha convertido en la gran preocupación, en un mundo que va demasiado deprisa para reflexionar y asumir riesgos. En estos diez casos, además, este primer vistazo se traduce en un gran trabajo diario; tarjetas que no engañan para profesionales que no defraudan. La mayor parte de ellas, claro, son de ilustradores y diseñadores. En casa del herrero, ya, cuchillo de acero.
Mr. Small, un joven diseñador londinense, se presenta mostrando todo su potencial con un tratamiento tipográfico bastante efectivo.


Macomix, un misterioso ilustrador (o ilustradora) que habla de sí mismo como un superhéroe que en 1977 consiguió huir de las páginas del cómic y se esconde en Praga a la espera de lograr conquistar el mundo, se promociona con esta tarjeta diseñada en Illustrator e impresa con láser sobre madera.

Strandell diseñó recientemente toda la línea de tarjetas del grupo S&M (no confundir con SM, editorial de todos los niños conocida)


El diseño de MyORB, Umbrella, recurre a la simplicidad intrínseca de un entramado complejo y un pequeño relieve. Forma parte, además, de una completa línea de papelería y aplicaciones de imagen corporativa.

Chalk&Talk utiliza, por su el nombre no dejase claras sus intenciones, un refuerzo visual igualmente potente y gráfico inspirado en el efecto de una pizarra después de limpiar los trazos de tiza.

Stefan, director del estudio MSTRPLN, mostró el mes pasado su carta de presentación, igual de sobria que de elegante y atractiva. Utiliza la tinta Silver Pantone 877c con un laminado mate, para incidir en la intención de lo clásico.

Un diseño con la misma intención que alguno de los anteriores, de Julian Hrankov, juega con la efectividad de la tipografía como piedra angular de una tarjeta sin adornos.

Un nuevo ejemplo de juego tipográfico, de la diseñadora y animadora Becky Martin


Con un marcado carácter gráfico, las tarjetas de Vonnda reúnen lo mejor de la sencillez y lo potente del color.

Décima y última, la diseñada por Rens Dekker para Zorgt




