Lo mejor de ser niño es la ausencia de límites. Cuando una instalacción artística parte de esta premisa, el resultado tiene todas las papeletas de convertirse en una explosión de anarquía y libertad.

Y así ha sido; Yayoi Kusama, una artista japonesa que cuenta con un amplio reconocimiento dentro y fuera de su país, ha desarrollado un proyecto interactivo de divulgación para niños, ubicado en la Galería de Arte Moderno de Brisbane (Australia). Esta recrea un entorno doméstico y estándar australiano, con muebles y ornamentación de origen local. Con una particularidad, todo es blanco. Sin excepciones, desde el primer cojín hasta la última pata. Un lienzo en blanco listo para ser coloreado.

Los encargados de dar vida al lienzo fueron los visitantes de la exposición, especialmente los niños, aquellos que no conocen límites ni se preocupan por ellos. Y la pintura fueron miles de pegatinas circulares de colores. Se trata de una obra más que sugerente, de base simple y con el potencial dinámico que sólo una instalación efímera puede tener.