Si pasas estos días por Madrid y no sabes en qué emplear seis horas de tu vida, es posible que quieras asistir al espectáculo operístico más espectacular por dimensiones, monumentalidad y duración de la temporada. Instalado en el Madrid Arena, porque literalmente no cabía en el Teatro Real, el montaje del San Francisco de Asís de Oliver Messiaen es digno de destacar por el apabullante impacto escénico, originalmente concebido por los artistas ruso-americanos Ilya y Emilia Kabakov.

Estos inicios planteaban como escenario la ópera de la ciudad de San Francisco, en 2003, en forma de cúpula inclinada cuya estructura de acero y plástico es retroiluminada por numerosas luces de colores que van cambiando, concibiendo un espacio anímico que acompaña al profundo viaje espiritual del santo italiano.