Bajo el ardiente sol de Hollywood nos espera una chica española con una cálida sonrisa. Derrocha simpatía y gracia e inmediatamente percibimos que tras su conocido nombre hay mucho más de lo que imaginamos; es Sonia Monroy, la bailarina que seducía cada noche tras una persiana al cruzar el mítico Mississippi de Telecinco, la actriz y cantante de éxitos veraniegos, la celebridad televisiva y ahora una emigrante currándose el sueño americano a base de tesón y mucho trabajo.

La Sonia que nos recibe en las soleadas calles de Los Ángeles es dueña de su propia productora Monroy’s Films y acaba de estrenar como actriz el largometraje Less than a Whisper (Metropolis Entertainment) y está buscando financiación para su primer proyecto como directora y guionista.

“Me decidí a venir a Los Ángeles porque es un sueño que tengo desde pequeña. ¡Siempre me ha apasionado el cine americano y siempre quise ser una movie star! Yo me vine primero en el 2000 pero por una cuestión personal, o sea por amor, lo tuve que dejar y siempre se me quedó esa espinita clavada, porque cuando ya llevaba seis meses y ya empezaba a hablar inglés y hacer los primeros contactos tuve que elegir entre mi sueño y mi pareja de entonces”

Sonia se emociona al recordar que, tras fallecer su padre, el tenor Perfecto Monroig al que estaba muy unida, es cuando decidió dejarlo todo y volver a Los Ángeles.

“Cuidé de mi papi por mucho tiempo, enfermo con un maldito cáncer y antes de que falleciera me dijo que tenía que conseguir mi sueño, y me hizo prometerle que me iría a Los Ángeles a seguir persiguiendo my dream. Al fallecer decidí mudarme a vivir aquí y me dije que era algo que tenía que intentar por mi padre y por mí, así que compré un vuelo y me vine a la aventura sin conocer a nadie”

Ahora que han pasado algunos años Sonia nos relata las aventuras y desventuras de una chica recién llegada a California; historias de amigas que te traicionan, de soledad y de buscarse la vida. Historias suficientes para nutrir una película, la suya, de la que nos hablará más adelante.

“No me considero famosa, hay cosas más importantes de mi vida que nadie conoce”

“Lo primero que hice en este país fue comprarme un coche y como no me quería quedar en ningún hotel preferí dormir en mi coche mientras buscaba apartamento. ¡Que me costó muchísimo! -nos cuenta entre risas- ¡En Los Ángeles nadie te alquila nada si no tienes crédito! ¡Aunque tengas dinero! Al final conocí a una mujer rusa, emigrante, que su hija se llamaba como yo y le dije casi llorando que por favor, ¡por favor, que le iba a pagar! ¡Que trust me! Esa señora fue súper maja y creyó en mí; y mira, aquí sigo actualmente ya por más de 6 years… Gracias a Dios soy una mujer independiente y muy luchadora. Fue un difícil comienzo ¡Pero mira luego!, alquilé mi piso, vivo en pleno Hollywood, no me puedo quejar de la vida, y sobre todo en este país que ves a cada gente por la calle… Que dices: ¿cómo me voy a quejar?… ¡Uy pero bueno! ¡Si me haces una pregunta y te cuento la Biblia! Ja ja ja… en fin, que era un sueño que yo tenía… ya ves que yo comencé de actriz bien pequeña, con mi padre que era tenor en el Liceo y mi madre que también era actriz de teatro, y con seis añitos hice mi debut en una producción de Madame Butterfly. Por desgracia a mí se me conoce más por el tema del cotilleo…”

La fama: ese agrio regalo del que tanto se habla en España. Y es que para muchos Sonia es poco más que eso, una “famosa”, adjetivo que lo mismo vale para una cantante de reputada trayectoria que para la última conquista de algún hijo de cierta tonadillera corrupta.

“Sinceramente yo no me considero una persona famosa, lo del Liceo por ejemplo, ¡No lo sabe casi nadie! Pero a mi me gustaría hacer un día un documental sobre lo de Supervivientes. Si lo hago la gente se va a sorprender tanto de lo malo como de lo bueno –Sonia nos habla de manipulación, de cómo la edición de videos puede dar una imagen totalmente falsa de lo que realmente ocurrió- ¡En mi caso lo pasé tan mal que casi me muero! Y cuando me quemé la cara, la presentadora decía que tenía la cara un poco rojita… ¡Y no sabes cómo me ardía! Yo nunca vi mi Supervivientes pero ayer estuve haciendo un videomontaje con algunos realities que he hecho para una cosa que tengo que mandar, y al ver las imágenes me puse a llorar porque lo pasé tan mal… Pero mira, en Supervivientes aprendí que somos carnaza de televisión y que la productora me utilizó porque les daba mucha audiencia. Y cuando salga el documental se va a ver que no es que yo me torciera un tobillo, ¡es que tuve ocho cólicos nefríticos! Yo sola sufriendo… -el tono de su voz se pone firme- Yo no sabía que me estaba muriendo, y salí de allí con una pancreatitis de vida o muerte. Yo ahora me río pero… en fin, hablemos de otra cosa, ¡hablemos de Hollywood!“

Y de Hollywood hablamos, de su primer largometraje a este lado del charco, que se ha estrenado en plataformas digitales coincidiendo con Halloween, una historia de terror gótico ambientada en California.

“En España todo lo que me ofrecían era en lencería. Aquí puedo ir bien vestida (… ) Estoy en una etapa de mi vida en que quiero mostrar mi talento y no mi cuerpo, quiero hacer papeles de psicópata, de drogadicta o de mujer envejecida”

“Yo hice en España una película que se llama Serie B, que creo que está en YouTube, no sé si la habéis visto… Súper bien, un equipo maravilloso, la rodamos en Madrid y justo era una película de miedo, dentro de una casa que entrábamos a robar y al final el dueño era un millonario ex actor de Hollywood medio psicópata y nos pasa de todo en la casa… Y curiosamente la primera película que he hecho en América también es de miedo y también pasa en una casa pero mis personajes son totalmente diferentes. Esa es una diferencia con España, allí tenía que estar todo el rato en lencería y aquí bien vestidita. En España todo lo que me daban eran papeles tipo mujer sexy pero yo quiero hacer otras cosas, estoy en una etapa de mi vida en que quiero mostrar mi talento y no mi cuerpo, quiero hacer papeles de psicópata, de drogadicta o de mujer envejecida. Así que me alegré muchísimo cuando me seleccionaron entre mil actrices para esta película, y lo primero que pregunté era si tenía que salir desnuda y me dijeron ¡que no! Ja ja ja…“

Su experiencia en Less than a Whisper no ha podido ser más positiva y habla maravillas del director Francis Xavier –“¡Aunque suene catalán ya ves que es negro y americano!“- que la ha ayudado a sentirse cómoda antes las cámaras, incluso improvisando y con el que pronto comenzará a rodar su siguiente película llamada The Wash en la que interpretara a una agente de policía de Colorado que tiene que enfrentarse a una invasión alienígena.

“Los americanos cuando están trabajando están muy en serio. Yo para business estoy encantada con Los Ángeles. He abierto Monroy´s Films y ahora estoy un poco más de productora que de actriz, y pronto empezaré un curso de dirección y guión en la escuela de James Franco, Studio4, porque escribir me gusta y se me da bien. Para mí sería un dream rodar con él y su productora. Te puedo decir que estoy en el momento profesional más feliz de mi vida. He formado mi crew de rodaje y estoy volcada en muchos proyectos de cine“

En efecto Sonia nos explica como su firme vocación por el espectáculo la ha llevado a donde está hoy. “Si yo te contara cómo he llegado a ser Sonia Monroy… Todo empezó con unos cuernos! Jaja, ¡Eso es un buen titular!– y nos cuenta como renunció a un matrimonio temprano y a dedicarse a ser ama de casa por tener una carrera como actriz y cantante –“mi destino no era ser ama de casa, sino ser Sonia Monroy“

“La Sonia Monroy que soy empezó con unos cuernos”

Una Sonia Monroy que ahora vive en América y que conoce bien las diferencias entre trabajar en España y en su nuevo país.

“Los norteamericanos son muy especiales, es un tipo de cultura muy diferente a nosotros. Por ejemplo la película que estoy escribiendo me preguntan para quién va enfocada y yo tengo que explicar que es para mujeres de 30 a 40 años y tal. Tienes que especificar si es para el público anglosajón, para el latino, para qué edades…todo muy estructurado. Aquí hasta para un casting tienes que tener todo muy detallado, la foto, el CV grapado…!A mí una vez me rechazaron en un casting por llevarlo sin grapar! Ellos tienen una estructura, y si no te adaptas a ella te hacen ¡Next! ¡Next! Pero ahora que estoy en el otro lado, de productora, y agradeces cuando alguien te trae las cosas bien hechas porque te facilita el trabajo. Por ejemplo yo cuando vine hice un reel para castings de 15 minutos con todo tipo de cosas y claro, ahora como directora de casting que recibo cientos de ellos solo quiero ver dos minutos y también digo ¡Next! ¡Next! Aquí todo lo tienes que dar muy facilitado porque estamos en Hollywood y para cada casting hay miles de candidatos…Fíjate que tienen que hacer una preselección de manera que si llegas al casting final te puedes sentir super contenta”

Y de castings le preguntamos, y de sus experiencias.

“Fíjate que aquí tengo muchos problemas precisamente por el tipo de mujer que soy, porque claro yo hablo inglés bien pero con acento, pero cuando voy a castings para papeles de latina con acento ellos quieren a la típica mexicana chaparrita, bajita, gordita…A mi edad…¡Estoy atrapada! Si buscan para hacer de madre que si soy demasiado sexy, si buscan una sexy que la quieren de 25 años…Y por eso hice mi propia productora y he escrito mi propia película“

Cuando habla de su proyecto a Sonia se le ilumina la mirada y cuanto más nos habla de él, más ganas tenemos de verla.

“Con esta película voy a triunfar, ya veréis…Porque he creado un personaje que soy YO y a la hora de vender la serie es imposible que elijan otra actriz que haga de mí porque trata sobre mi historia, mi llegada a Hollywood, todo exagerado un poco of course aunque aquí me pasan tantas cosas… Se llama Hollywood Dreams y es muy divertida, la historia de una actriz cuarentona que viene a cumplir su sueño americano un poco tarde pero que nunca se da por vencida, que tiene muchos problemas porque habla mal inglés pero al final tiene final feliz porque encuentra un papel de chica que habla mal inglés en una serie y triunfa. Porque esto es Hollywood. Mi personaje tiene una mejor amiga que es un travesti con doble personalidad. Todos los personajes tienen mucho acento, es muy multirracial… el personaje se tiene que casar con un chino para conseguir los papeles, que resulta ser un mafioso…¿A qué te dan ganas de verlo solo con lo que te he contado? Y todo basado en cosas que me han pasado a mí, porque aquí te pasa cada cosa…Estoy muy contenta con este proyecto. Mi plan es hacer el piloto buscando financiación por crowdfunding. ¿Y sabes qué? La inspiración me vino después de lo de los Oscar, ya ves, todo pasa por una razón…Yo ya había estado en los Oscar de normal y me dije ¡Tengo que hacer algo! Y fui vestida con la bandera de España y me echaron…Y pensé: ¡Yo no tengo que ir a ningún casting! ¡Yo tengo que hacer de mí misma que soy un show!”

Para terminar queremos saber si ahora que su sueño americano se está cumpliendo tiene alguno nuevo. Y nos responde con decisión y sin dudarlo:

“¡Ser Madre! Hasta mi personaje de la serie se queda embarazada al final de los 15 capítulos ja,ja,ja, pero claro, no tengo marido. A ver, yo aquí a nivel profesional estoy donde quiero estar, haciendo cine, produciendo… pero a nivel personal Los Ángeles es una ciudad muy difícil. Yo necesito ir al menos dos meses al año a España para recargarme de cariño, de amistad…Pero supongo que no se puede ser feliz al 100% estando tan lejos de las personas que amas aquí he aprendido tanto a nivel profesional, que si sonido, editar video, grabar con la cámara…pero luego los americanos son tan fríos… Yo a veces me pregunto ¿Estoy en L.A. o estoy en el polo norte? Ja,ja, ja”

El sueño de Hollywood… Hollywood Dreams. Nos morimos de ganas de verla y nos despedimos de Sonia deseándole todo lo mejor tras pasar un día a su lado en su nueva ciudad, visitando los rincones que definen la vida diaria de Sonia Monroy en EEUU; el Paseo de la fama, su hamburguesería favorita, Hollywood Boulevard, su barrio… Ojalá pronto podamos ver sus aventuras en la gran pantalla y reír con todas las historias que le pasan en ese lugar donde todos los sueños se cumplen, como decía un personaje sin nombre al final de Pretty Woman.