Sou Fujimoto es la última (grata) sorpresa de la arquitectura japonesa. No destaca por faraónicas obras ni volúmenes imposibles. De hecho, ni tan siquiera tiene página web, y el ámbito de sus obras es bastante reducido. Pero su replanteo de los principios arquitectónicos resulta muy atractivo.
Su última obra, la Universidad de Arte de Musashino, a las afueras de Tokio, es una interminable estantería de doble altura en espiral que cubre la estructua, rodeada por un cerramiento de vidrio. Estas estanterías son accesibles en sus puntos más altos por Estas estanterías, en su extremo más alto, son accesibles por un laberinto de pasarelas de acero, con lo que la biblioteca nos invita a deambular por ella.

Esta biblioteca, la mayor de arquitecto nipón hasta el momento, ya se ha convertido en la imagen representativa de la universidad.
Otra muestra de su influencia es el último concurso ganado por el prestigioso estudio madrileño Mansilla+Tuñón. El futuro museo de Toledo de la firma recuerda bastante a la investigación de Sou Fujimoto sobre la adición de prismas con ligeros puntos de contacto.








