Los que vivimos en grandes ciudades conocemos el problema de nuestro entorno. Además de la contaminación -de todo tipo-, existe un grave problema de espacio que no hace -ni hará- más que crecer. Cada día somos más y el espacio libre sobre el suelo ya no existe. La solución tradicional a este problema es la verticalidad, pero ¿y si miramos hacia abajo?

En París lo han hecho y en los últimos meses el foco está puesto en las 16 estaciones del suburbano que están abandonadas bajo el mismísimo centro. En España tenemos la célebre y rehabilitada estación de Chamberí, pero las posibilidades de 16 espacios subterráneos son enormes. Nathalie Kosciusko-Morizet, excandidata a la alcaldía de la ciudad, le dio una segunda vida a esta idea, prometiendo estudiar el proyecto y poner en marcha un concurso para poder llevarlo a cabo.

Finalmente la alcaldía recayó sobre la gaditana Anne Hidalgo, pero el proyecto gustó a los parisinos y ya hay plataformas pidiendo su toma en consideración.

Salas culturales, una piscina e incluso un jardín subterráneo forman parte de este no tan descabellado proyecto de rehabilitación urbana del arquitecto Manal Rachdi y el interiorista Nicolas Laisné para devolver un espacio tan singular a los ciudadanos parisinos.

 

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El proyecto nos ha recordado a una idea de éxito en Kickstarter, un plan para construir un gran parque en el subsuelo de Nueva York:

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