Si atendemos al nombre de tu web, ¿los edificios nos envían mensajes (subliminales) que no estamos preparados para oír? ¿Hay obras especialmente parlantes? Los edificios nos envían una cantidad tremenda de mensajes, son el resultado de un proceso en el que intervienen muchos grupos de personas: arquitectos, clientes, promotores, constructores, usuarios… Cada uno en mayor o menor medida dejará huellas que reflejarán aspectos culturales, económicos, estéticos, políticos e ideológicos. Los edificios parecen adquirir diversas personalidades, los hay que hablan a gritos, los que ocultan sus intenciones, los introvertidos, los frescos y sugerentes; unos tienen un discurso monótono y gastado, otros son interesantes y profundos. Es una parte fundamental del trabajo de fotógrafo de arquitectura el saber transmitir estos mensajes o incluso traducirlos y editarlos. A veces resulta extremadamente sencillo, otras veces hay que forzar la situación para conseguirlo.

Centro de salud San Martín de la Vega (Pedro Urzaiz)

A lo largo de una década has fotografiado cientos de edificios de muy diversos arquitectos, ¿recuerdas alguno especialmente ”sexy”? ¿Cómo te enfrentas a un edificio que es una mala modelo? Edificios “sexy” hay muchos, pueden serlo por la espectacularidad de la construcción, por la complejidad de los espacios, por los materiales… A mí me resultan especialmente atractivos los que trabajan desde el diseño con formas de uso no convencionales y permiten escenificarlo en las fotografías, me gusta mucho trabajar con la fotografía de arquitectura de una forma narrativa para intentar explicar los procesos humanos que se dan en los edificios.

Distrito C, Rafael de la Hoz

Alguna vez me he podido tropezar con “una mala modelo” que tiene problemas involuntarios como falta de espacio físico para fotografiar, contrastes extremos, obstáculos o elementos ajenos, etc., en ese caso la opción es ser creativo y explorar puntos de vista o técnicas no convencionales para describir el edificio. Por otro lado puede ser que el edificio no sea especialmente interesante en si mismo, en cuyo caso suele ser fácil fotografiarlos, ya que no hay más que seguir el “manual”. Los edificios que fotografío suelen tener puntos atractivos ya que, en la inmensa mayoría de los casos, trabajo por encargo de los arquitectos y cuando estos encargan las fotos es porque se trata de un edificio en el que han trabajado con interés y del que están satisfechos.

Si aceptamos que en un 90% de los casos nunca visitaremos los edificios que vemos publicados y sólo los veremos en imágenes, ¿crees que esto influye a la hora de proyectar? ¿Hay trucos para dar bien en cámara? Los arquitectos siempre hemos tenido acceso a mucha más cantidad de información a través de medios indirectos como dibujos y fotografías que directos; es cierto que ahora, sobre todo gracias a internet con los blogs y revistas auto editadas, la cantidad de obras accesibles en imágenes y datos es mayor que nunca, pero también lo es en estos momentos la capacidad de viajar para conocer obras de primera mano. Creo que la forma en que nos llega la información sobre arquitectura influye mucho en la manera de proyectar, contamos con

una gran cantidad de datos sobre materiales, técnicas, ideas y tendencias que se nos presentan a través de las imágenes y que luego impregnarán los proyectos. A la hora de proyectar es habitual trabajar con maquetas, fotografías de estas, modelos tridimensionales, etc. en general los trucos para quedar bien en la fotografía serían los mismos que aparecen al trabajar con estas técnicas. De todas formas, es difícil que un buen proyecto no de bien en la cámara…

Cuatro torres, Madrid

A diferencia de las modelos, a los edificios no se les puede maquillar, ¿requieren mucho retoque para eliminarles la celulitis? Lo habitual respecto al retoque suele ser eliminar elementos ajenos al edificio que estaban a hacer las fotos y que desvirtúan la obra: grúas, farolas, pintadas, etc. Por lo tanto es bastante ligero ya que no se trabaja modificando la obra sino limpiando un poco cuando es necesario.

¿Cuál es el proceso habitual para fotografiar una obra? ¿Alguna en concreto que fuera especialmente interesante? El proceso habitual comienza con el encargo por parte de un estudio de Arquitectura de la fotografías de una obra. El primer paso será estudiar el edificio a través de planos, fotografías previas y visita con los arquitectos para conocer las intenciones del proyecto, ser consciente de los aciertos y de los elementos que han resultado accidentales y poder planificar el reportaje teniendo en cuenta las tomas que serán fundamentales y las horas adecuadas según la luz. Una vez realizado el reportaje, junto con los arquitectos, se seleccionarán las imágenes que se presentarán en web y editoriales.

Auditorio de Ávila (Patxi Mangado)