
El estudio japonés Yoshichika Takagi + Sekkei-Sha ha construido la House I, que situándose entre dos aparcamientos juega con volúmenes para esconderse de las miradas más curiosas de la cultura oriental pero sin perder la opción de captar luz y perspectiva. ¿Cómo lo ha hecho?
Se establecieron unos requisitos fundamentales a la hora de zonificar el espacio por lo que en primer lugar se situaron los espacios que más intimidad requerían, por otro lado se ubicaron aquellos cuya primera necesidad era la luz y confort (como el salón) y posteriormente las zonas de paso y secundarias de la vivienda se utilizaron como nexos de unión.
La compartimentación se desarrolla más en sección que en planta, ya que a través de volúmenes los espacios se sitúan como si de un juego de tetris se tratara, aunque en la sección se distinguen dos cubos principales que se aislan de la luz y se camuflan de las vistas exteriores.
Por otro lado y en lo que a aspectos más decorativos se refiere, los acabados están protagonizados por maderas claras y colores neutros. Las pasarelas cobran utilidad con una baradilla tubular suspendida del techo que aunque cumple su función, no parece aportar gran seguridad.
El minimalismo japonés está fuertemente representado por este equipo de arquitectos caracterizados por una combinación permanente del blanco y la madera de roble, zonas suspendidas y entrelazadas, dobles alturas difíciles que en primera planta se hacen difíciles de soportar, tramos de escalera con tabicas desproporcionadas y una iluminación muy básica a base de bombillas suspendidas.








alzados y sección de la vivienda

Plantas baja y primera




