Mientras se aclara la situación en esta península dividida por la mitad hace décadas para separar dos estructuras políticas radicalmente opuestas y, al fin y al cabo, dos maneras de entender el mundo, Corea del Sur muestra una de las caras más exóticas y extremas del capitalismo mientras que su hermana del norte ha quedado descolgada del siglo XXI y aplastada por un régimen de uniformes verdes que si no diera tanto miedo daría risa.
Del país que vio nacer a la sin par Kimera Nakachian mostramos el trabajo de uno de sus arquitectos más singulares, Iroje Kimhyoman, cuyos trabajos han sido publicados recientemente en Wallpaper. Sus proyectos combinan abstracción con sensibilidad hacia el paisaje, incluyendo siempre naturalezas interiores incluso en los proyectos más urbanos.









